Cuando México logró su independencia de España en 1821, tuvo que aprender a gobernarse a sí mismo y a luchar por su soberanía. La soberanía de un país consiste en el derecho a elegir la forma de gobierno que mejor convenga a los intereses de sus habitantes, a disponer libremente de sus recursos naturales, a tomar decisiones y resolver sus conflictos sin la intervención de otros países. A México le ha costado mucho defender su independencia y soberanía.
Entonces, la soberanía es la facultad de autodeterminación del pueblo para escoger o modificar la forma en que ha de ser gobernado; en nuestro país se encuentra legalmente establecida en los artículos constitucionales 39, 40 y 41.
Para ejercer su soberanía, el pueblo ha determinado constituirse en una república representativa, democrática y federal, depositando su representación en los Poderes de la Unión (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Reconociendo asimismo poderes locales de dicha representación en los estados de la Federación y a los partidos políticos como entidades de interés público, para su necesaria integración democrática (adición formulada en 1977).
Para ejercer su soberanía, el pueblo ha determinado constituirse en una república representativa, democrática y federal, depositando su representación en los Poderes de la Unión (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Reconociendo asimismo poderes locales de dicha representación en los estados de la Federación y a los partidos políticos como entidades de interés público, para su necesaria integración democrática (adición formulada en 1977).
La soberanía, o sea el poder de una nación para organizar su gobierno, reside en los ciudadanos. Éstos al elegir a las autoridades a través del voto, están eligiendo a las personas que representarán sus necesidades, ideales e intereses. Por lo tanto, cuando una autoridad toma una decisión, lo hace en representación de quienes la eligieron. Esta forma de gobierno se llama democracia.
Ya que la soberanía residen en los ciudadanos, éstos tienen el derecho de escoger o cambiar, si así lo deciden, la forma de su gobierno. Los ciudadanos mexicanos, el pueblo de México, ha escogido organizarse en una república democrática integrada por estados libres pero unidos en una federación, o sea, agrupados en un solo país.
El pensamiento de Benito Juárez, "El respeto al derecho ajeno es la paz", sigue siendo válido. Un Estado soberano es igual a cualquier otro, sin importar su tamaño, su poderío económico o militar, por lo tanto debe ser respetado. Ningún país, por muy grande o rico que sea, tiene derecho a inmiscuirse en los asuntos de otros. En eso también consiste la soberanía.

El pensamiento de Benito Juárez, "El respeto al derecho ajeno es la paz", sigue siendo válido. Un Estado soberano es igual a cualquier otro, sin importar su tamaño, su poderío económico o militar, por lo tanto debe ser respetado. Ningún país, por muy grande o rico que sea, tiene derecho a inmiscuirse en los asuntos de otros. En eso también consiste la soberanía.
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